La formación online y, concretamente, la FP en modalidad no presencial está cambiando no sólo las reglas del juego del sector educativo, sino también el calendario escolar. Desde hace un par o tres de años, la Formación Profesional española cuenta con algunos centros educativos oficiales que permiten la matriculación de nuevos alumnos para empezar a cursar una FP a distancia en Febrero. Las titulaciones de estos centros son 100% oficiales y el alumno, por tanto, las obtiene a través de sus propios exámenes, sin tener que presentarse a las pruebas libres de su comunidad autónoma.

Empezar en Febrero es posible porque estos centros educativos online funcionan por semestres independientes. La carga lectiva de todos los módulos o créditos de los distintos ciclos formativos, que en un centro presencial se reparte a lo largo de todo el año escolar, en estos institutos online se concentra en un semestre. Es decir, que a lo largo de cuatro meses y medio (la mitad del año escolar o “semestre”), el alumno estudia una asignatura o asignaturas determinadas y al final del semestre se examina de ellas. Si aprueba el correspondiente examen, el módulo o crédito queda ya aprobado.

Sin duda, ésta es una buena alternativa para todas aquellas personas que al no obtener plaza en el centro que querían o por cualquier otro motivo, creían que ya habían perdido el año escolar. En realidad, gracias a esta posibilidad de empezar en Febrero, sólo han perdido un semestre.

La FP a distancia ofrece numerosas ventajas, aunque es cierto que exige cierta autodisciplina para no perderse en el camino del aprendizaje. Sí que los centros especializados están mejorando, y mucho, la atención que ofrecen a su alumnado para minimizar el riesgo de extravío a lo largo del semestre. Pero a día de hoy todavía muchos se equivocan al pensar que un ciclo a distancia es más fácil y menos exigente que en un centro presencial. El nivel de exigencia es la misma y, probablemente, el alumno no presencial deberá aportar un poco más de su parte.

Dicho esto, las ventajas de cursar una Formación Profesional online son obvias y evidentes: no hace falta desplazarse a ningún centro, no se está sujeto a unos horarios determinados, se puede configurar total y libremente el itinerario formativo… Son aspectos fundamentales para el perfil de un alumno que está entre los 30 y 40 años, que trabaja y que tiene cargas familiares, y que por estos motivos le es imposible asistir a un centro presencial y, mucho más, seguir su ritmo de estudio.

Además, estos centros educativos online amplían cada vez más el número de ciudades en las que llevan a cabo exámenes e incluso hay alguno que ya lo hace en todas las capitales de provincia españolas (ILERNA Online, nuestro centro de Formación Profesional a distancia). Conclusión: estudiar una FP nunca estuvo tanto al alcance de todo el mundo como ahora. Y más si ya se instauran dos inicios de curso al año. ¿El invierno es ya el nuevo verano?